jueves, 1 de septiembre de 2016

DISCO DE LA SEMANA: LURRIE BELL, CAN'T SHAKE THIS FEELING

Es lo que tiene la vuelta de las vacaciones, que se endulza levemente con jugosas novedades musicales. Y aunque este disco ya lo teníamos disponible este caluroso agosto he querido dejarlo para un mes más agradable -climatológicamente hablando- para su escucha. En este "Can't Shake This Feeling" el guitarrista de Chicago Lurrie Bell alcanza altas cotas de calidad, como ya nos viene acostumbrando en sus últimas y magníficas  producciones. Porque si me preguntaras de que artista contemporáneo se puede comprar discos asegurando calidad y que represente a la vieja escuela con más dignidad, te puedo decir que este es Lurrie Bell. Su voz ha ganado con el tiempo esa profundidad y templanza que hace que te ponga los pelos de puntas en cualquier palo blusero; su ejecución en la guitarra (con la distorsión natural de su Gibson ES-335) es heredera de la mejor tradición del southside eléctrico de Chicago, sin artificios ni pajas mentales, con una desnudez conmovedora que puedes paladear en el tema "This Worrisome Feeling In My Heart", candidata a todos los "awards" del mundo para el próximo año como mejor tema original. Otro acierto es la producción de Dick Shurman que repite después de  su magistral "Blues In My Soul", y es que estamos hablando de un tipo que ha producido a Albert Collins, Robert Cry, Johnny Winter, Roy Buchanan, etc. casi sin despeinarse, un valedor del blues más auténtico, de ese en el que intentas meter a cinco tipos en una misma habitación para que graben del tirón, sin efectos añadido o postproducciones. Tanto tiempo en la carretera y en la profesión (empezó de adolescente acompañando a su padre, Carey Bell) le permite a uno elegir sus músicos con seguridad que lo van a dar todo, así que se rodea de lo mejorcito: Willie "TheTouch" Hayes en la batería, Melvin Smith al Bajo, el omnipresente teclista Roosvelt Purifoy y el armonicista Matthew Skoller el único que en momentos determinado es capaz de quitarle a Mr Bell cierto protagonismo, disfrútalo en su magnífico solo de armónica en la versión que hace de un tema de Buster Benton, "Born With The Blues". De baladones a shuffles y viceversa, así se te pasa la hora que dura el disco sin un ápice de aburrimiento, deseando disfrutar de algún directo que posiblemente caiga por estos lares el próximo año como ha hecho cada vez que ha estrenado material. Gran disco, del que puede ser el actual (con permiso de Buddy Guy)  rey del blues. Y si tienes duda, escucha el inmenso blues con el que cierra "Faith and Music", esencia pura, si no lloras es que no estás vivo.

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