miércoles, 4 de julio de 2018

NOVEDADES BLUES, EDICIÓN ESPECIAL VERANO

Con el el verano llega el ocio para algunos afortunados y todo mejora si le pones una buena banda sonora. Yo lo tengo claro, el verano es tiempo para el blues, y si te lo puedes permitir en directo, pues mucho mejor. A lo largo de nuestra geografía se despliegan una buena cantidad de festivales y conciertos del género en lo que podemos degustar con mayor intensidad a la "madre de todas las músicas" con artistas internacionales o nacionales de un nivel sobresaliente.
Aquí os dejo con un buen puñado de novedades editadas en los últimos meses de todos los colores para suplir la falta de entradas del blog que por motivos ajenos he tenido bastante dejado.




Sugar Brown: It's A Blues World (Calling All Blues!). Discazo, discazo y discazo. El bluesman de Toronto nos deja un disco para este año que es de lo mejor que he escuchado. Crudo y directo, muy en la línea de aquellas grabaciones de los 60 de Junior Wells o Buddy Guy. Oscuro planteamiento de guitarras sudorosas que nos lleva a lo más primitivo que grabó Howlin Wolf en un sótano de Sun Records. Una joya del blues contemporáneo. 




Victor Wainwright And The Train. Aquí tenemos a este exitoso productor y músico guardando lo mejor para él. Un fantástico disco donde demuestra un gusto exquisito por la música de raíces y dando lecciones de como sacarle partido a un voz que si ser muy espectacular emociona en cada nota. Su solvencia como teclista es incuestionable, espectacular en ese solo de "That's Love To Me". Un disco que es grande no ya dentro del estilo, va a ser uno de los disco del año seguro. 



Fantastic Negrito: Please Don't Be Dead. Para los que se resistan a este vanguardista, moderno y arriesgado artista, decidle que pierden el tiempo. Este tipo es un auténtico fenómeno. No quiero amargarle el día a nadie pero ahora que no tenemos gente que se pase por el aro a lo que las discográficas imponen como moda, sin herederos de Prince o Bowie y con exceso de imitadores revival de años dorados de Motown, Stax o Chess, aquí está este mezcla entre Tom Waits, Robert Jonhson y el nombrado Prince. Este disco en la línea de los anteriores, sin fisuras, entretenido y sorprendente a partes iguales. No aptos para talibanes del género.






Budy Guy: Blues Is Alive and Well. El viejo Buddy asegura su vejez sin miramientos y mientras sus admiradores soñamos con un disco como aquel "Sweet Tea" (obra maestra del presente siglo), aquí nos deja otro vestigio de su gloria, de su reinado por estos tiempos de poco apego a buscar emocionarse con el arte. Un disco donde asegura porque el pueda más que nadie y ahora sin BB, es el puto amo de esto. Por supuesto pone a sus pies a los blanquitos de turno (Jagger, Richards, Beck...), es hora de devolver favores. 




Charley Crockett: Lonesome As A Shadow. Otro tipo que me pone los pelos de punta, de esos que nacen viejos, con un conocimiento absoluto del género musical afroamericano como si lo hubiesen parido. Este disco es su más fusionado, su más americana, con ese toque zideco y de cantina a las afueras de New Orleans que hace que pierda la cabeza con cada tema. Oye no será blues de Chess pero este tipo lleva a Robert Johnson grabado en el corazón como el que más. Recupera toda su discografía, vale la pena.






Luke Winslow-King: Blue Mesa. No vale lo que te diga, tengo debilidad absoluta por Mr Winslow. Me parece uno de los artistas más grandes de los últimos cinco años. Su anterior disco es mis disco de ese año, verlo en directo me llevó al cielo. Aquí sigue con esas canciones que tú y yo hemos disfrutado siempre pero cantadas con esa voz melosa y sincera que le dan autenticidad a todo lo que hace. Sigue con esas guitarra de ensueño al lado que es la que toca la mano del genial Roberto Luti. Esto es infinito de bueno.





Jim Riley's Blues Foundation: A Very British Blues Explosion. Lo tenían fácil, solo había que hacerlo, joder. Ese homenaje a las primeras y salvajes incursiones de los british blues de los 60, esto que volvieron a rescatar en los años del pub rock o revival garagero de los 80, era una apuesta segura. Un disco muy ameno que nos descubre a una banda más que solvente de la que esperamos segundas y buenas partes. 



Kid Carlos Band: Cannonball. Los que vimos a aquel chaval tocar la guitarra aquella noche en el festival de blues de Antequera de no recuerdo qué año, decíamos como algo automatizado que este niño llegaría lejos. Por una vez no nos equivocamos. Este homenaje al gran Freddie (o Freddy, según otros) King no deja lugar a dudas de que estamos ante uno de los mejores disco editados en Europa del género. Con una banda de alucine; todos los que vivimos por estos lares sabemos de lo que hablamos, artistas que hemos visto una y otra vez en docenas de escenarios y de los que comentamos "si hubiesen nacido en Chicago..." Apadrinado por el mismísimo Mike Vernon (canta en el disco en dos emocionados temas) estamos ante la realidad absoluta de un prodigio, reencarnación de los guitar héroes británicos de los 60.




Alex Haynes & The Fever: Howl. Sorpresón. Guitarrista y vocalista británico con una propuesta muy en la línea de lo que hemos comentado  en anteriores discos, muy british blues 60. Con negro concepto del género como demuestra el tema que da título al disco pero con ganas de agradar como en el bonito southern soul "Shake It Up" o rockeras muestras de talento como el prodigioso "Bad Honey". Mi descubrimiento del año es este tipo al que no dejaré de seguir hasta el fin de mis días.




Darren Watson: Too Many Millionaires. Desde que en abril recibí este disco no he dejado de volver a él. Muy hermano de la propuesta para este año de Ian Siegal, ahí tenemos al señor Watson, natural de Nueva Zelanda, con un disco que deja claro de que lado está, del de dar guerra. Militando en la música hecha para combatir al mismo tiempo que dar calidad, y sus influencias claras desde el principio Waters, Howlin', Johnson, pero también gente como Hiatt o Cooder. Como lo coja Jimbo Mathus firma su obra maestra seguro, aunque esta casi lo es ya. 






Matthew Armitage: New Tide. De esos discos bonitos que Bernardo nos deja en su Tocadisco Dual  todas las semana. Este australiano ha dado con un disco con predominio acústico, con arreglos simples de muy buen gusto y guitarras de palos muy a la Billy The Kid de Dylan. No me equivoco cuando habla de blues, porque en temas como "Gotta Move" lo hay, por estructura y emoción. Otra de las sorpresas del año. No miento, escucha su bandcamp.  




Tom Mc Guinness: Second Glance . Sumando éxitos en su carrera en solitario este ex- Manfred Mann con pinta de profesor de universidad tiene para este año el disco más redondo del género. Redondo por la calidad compositiva e interpretativa. Decirte que puede estar en la línea de genialidad que un Nick Lowe no es muy descabellado, no es broma. Lineas pop exquisitas en su blues, muy Tom Petty también lo veo. Es que es muy bueno, no sé como no se petan las redes con este discarral.


Beiztegui y Los Culpables: Badland's Blues. Segunda banda que propongo entre las producciones hispanas del año. Un disco que tiene su carta de presentación en un músico granadino que tras anteriores experiencias en otros grupos y en solitario ha dado con una banda justa a su medida. Y es que estamos frente a un bluesman extraordinario, dotado con una voz impresionante y con unos directos acojonantes. Así es como presenta el disco, grabado en dos sesiones en directo, con temas propios y versiones. Incorpora a un harmonicista estupendo, Cristobal Oteros "Pobas",   que da el punto definitivo a esta banda para destacarla como de lo mejorcito de nuestra geografía.





Netto Rockefeller: The Latin Mojo American Style. De Brasil nos llegan excelentes músicos de blues. Netto es uno de los más importantes del continente sudamericano. Dotado de un especial talento para recuperar con su fender los sonidos de los años 50, del rythm blues más elegante y que en este disco se atreve a introducir claras influencias de otras vertientes con claro acento latino. Excelente sonido y elenco de músicos que le acompañan. Ideal para noches tropicales. 





Bob Corritore & Friends: Don't Let The Devil Ride. No me puedo ir sin hablar de este disco. Todo lo que que hace Corritore pasa por aquí. Lo hace cada vez que quiere porque puede. Este disco es una maravilla y se parapeta con lo mejor del blues contemporáneo como Oscar Wilson, Sugaray Rayford o Tail Dragger. Recuperación de temas clásicos puesto al día y con la autenticidad que desborda en cada grabación del risueño harmonicista. 




4 comentarios:

  1. Controlo algunos pero hay unos cuantos que no he escuchado asi que me pondre con ellos. de loes escucahdos el de Macguiness Jim Riley y buddy guy

    selección de aupa

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  2. Como siempre tus novedades mueven mi estantería mi amigo.Llevo prendido al del canadiense varios días,anonadado por el vintage sonido que ha realizado.Muchas gracias y alguno caerá en el 101 sin dudas.Saludos!

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  3. Aquí hay material para repasar y escuchar. A ver si me sale el tiempo en vacaciones. Thanks, amigo.

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