Anda el genial Bobby Rush tanteando la posibilidad de hacer un disco que encumbre definitivamente su carrera y compita en las primeras líneas de lo más granado de la música negra. Con este Porcupine Meat lo va a conseguir. Primero porque va a ser el disco más laureado en los blues awards de los discos publicados en el 2016 y porque el disco es de una calidad suprema, con ese estilo propio de blues-soul que es capaz de absorber lo tics más contemporáneos dentro del género más tradicional Porque eso sí, estás delante de un disco de blues por encima de todo, con gusto y respeto a los esquemas tradicionales pero con la frescura y apertura de un genio que se niega a quedarse sentado en la mecedora de sus ancestros lamentándose por haber sido dejado por su chica. El único pero son las apariciones prescindibles de colaboradores impuestos por la discográfica que seguro que babean con la posibilidad de limpiar la botas de octogenario nacido en Louisiana. El disco sigue una línea homogénea en su sonido, con el funky ganando por goleada; olvídate de ese sonido disco que invadió y quemó pistas en los 70, esto es otro cantar; esto va a la altura del corazón y con el alma suficiente de hacerte rejuvenecer y activar el sistema dopaminérgico a los límites del orgasmo sonoro. Menudos solos de armónica se marca el anciano bluesman, secundados por una sección de vientos y comandados por el Hammond B3 de David Torkanowsky. Gloria bendita.
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domingo, 22 de enero de 2017
jueves, 26 de diciembre de 2013
DISCO DE LA SEMANA: BOBBY RUSH, DOWN IN LOUISIANA
Y para despedir el año aquí tenemos esta maravilla que reúne todo lo mejor de la música negra de una sola tanda. Natural de Homer (Louisina) y con una capacidad increíble para militar en los distintos estilos musicales que nacen del blues, Bobby Rush consigue el que creo es uno de los mejores discos de su carrera. Una carrera controvertida por las afinidades a estilos más contemporáneos y poco usuales en las obras blues, ya que hace incursiones con bastantes profesionalidad en el rap, jazz-fussion, soul y otros que hace que los puristas se echen las manos a la cabeza. El caso es que tiene la capacidad para que un rif de armónica suene de manera espléndida en un tema de base funky totalmente bailable y que un casi rapeado acompañe a una guitarra slide al estilo Mississippi de manera coherente. Es una mezcla de sencillez y arreglos más contemporáneo que puede que abra un nuevo camino a un estilo que, digan lo que digan, vende muy poco y sigue siendo considerado de manera injusta a pesar de la repercusión que ha tenido en el resto de las músicas populares, minoritario.
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