A sus 81 años debutó con un disco estupendo, "Sabougla Voices", una magnífica muestra de blues-góspel salvaje que sería de lo mejor del año pasado. Ahora, otra vez en el sello Big Legal Mess, descarga otro pelotazo sonoro que por lo que llevo escuchado va en la misma línea y mucho más salvaje. Estamos de enhorabuena si a las disqueras le da por sacar a la luz talentos de este calibre, que independientemente de la edad mantienen la tradición del blues más profundo y lo funden con producciones actuales sin perder ese alma que necesita este estilo de música. Esto me devuelve la fe en el blues, sin duda.